El País, 09/maig/2008

Villena venderá embotellada el agua que reclama para regar

Los regantes ceden a Danone 700 millones de litros al año – La Generalitat justifica la operación porque es “privada”

EZEQUIEL MOLTÓ – Alicante – 09/05/2008

El mismo día en que los presidentes de la Comunidad Valenciana y Murcia, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, respectivamente, junto al presidente regional del PP en Andalucía, Javier Arenas, anunciaban movilizaciones para exigir que el agua del Ebro llegue a los sedientos campos del sur de Alicante, Murcia y Almería, la Comunidad de Regantes de Villena, una de las más activas a la hora de criticar la política hídrica del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, autorizaba la venta de parte de los recursos de su acuífero a la multinacional francesa Danone para la puesta en marcha de una embotelladora de agua mineral de la marca Font Vella. La planta se instalará, al menos parcialmente, en unos terrenos propiedad del presidente de los regantes villenenses, Andrés Martínez.

Martínez ha sido protagonista relevante de la guerra del agua alentada por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps y por el PP valenciano. En los últimos años ha promovido y encabezado decenas de actos y manifestaciones en demanda de agua, denunciando la sobreexplotación de sus esquilmados acuíferos, demandando agua de calidad para el trasvase Júcar-Vinalopó y exigiendo la toma desde Cortes de Pallás, en la parte alta del Júcar.

Nada de ello le impidió el pasado miércoles aprobar la cesión de entre 0,2 y 0,7 hectómetros cúbicos de agua al año a la multinacional francesa Danone a cambio de 240.000 euros. El precio que percibirán los regantes será de 1,20 euros el metro cúbico, y se destinará a la modernización de sus regadíos, según Martínez. Presidencia de la Generalitat eludió cualquier comentario sobre contradicción tan flagrante entre los hechos y las reivindicaciones y se limitó a señalar que se trata de una “iniciativa privada”

Los socialistas denunciaron la “estrategia escandalosa” de Martínez, que “negocia y saca beneficio económico de nuestros acuíferos”, declaró el portavoz Carlos Beltrán. La alcaldesa, Celia Lledó, del PP, explicó que es una operación “rentable para todos”.”Quien quiera ver fantasmas que los vea, y los tribunales dirán”, dijo Andrés Martínez al preguntarle por sus posibles intereses urbanísticos en la parcela en la que está previsto que se construya la planta embotelladora. El presidente de los regantes admitió que en una de las parcelas su familia “tiene una pequeña parte, pero habrá más gente afectada”, auguró.

El acuerdo inicial de la Comunidad General de Regantes de Villena contempla la cesión de un caudal de 0,2 hectómetros cúbicos, ampliable hasta 0,7, con los que se podrán embotellar 200 millones de litros al año, que se ampliarán hasta los 700 millones a medida que se amplíe. Para ello, los agricultores acordaron dejar sin producción 200 hectáreas de regadío, con lo que ahorrarán 0,7 hectómetros cúbicos. La empresa les pagará 240.000 euros anuales, con lo que el metro cúbico lo cobrarán a 1,2 euros. “Es un negocio redondo con el que ahorramos agua”, dijo Martínez.

Este acuerdo cuestiona las reivindicaciones de los agricultores y regantes de la zona que en numerosas ocasiones han exigido más agua y de mejor calidad. La alcaldesa de Villena, Celia Lledó, del PP, que acudió en Orihuela al acto de constitución de la plataforma de alcaldes por el agua mientras los regantes cedían sus acuíferos, explicó a este periódico que “no hay contradicción alguna”, ya que el acuífero de Villena es “de altísima calidad y tiene reservas suficientes”. De hecho, recordó que localidades como Novelda, Asp y parte de L’Alacantí beben agua de allí. “No pasa nada, el agua en vez de usarla para regar se embotellará, no habrá más consumo, el caudal está previsto”, apuntó la primera edil, que tildó de “rentable” la operación para los regantes y para el propio Ayuntamiento. “No podemos paralizar el progreso, se crearán cien puestos de trabajo”, dijo.

Los socialistas apoyan la generación de empleo en la localidad, pero observan “extrañas coincidencias” en esta operación. El ex diputado provincial y concejal socialista en Villena José Ayelo tildó de “tomadura de pelo que se diga que los acuíferos están sobreexplotados y que no hay agua y se venda a precio de oro para embotellar”. La ex alcaldesa socialista Vicenta Tortosa criticó que “quien denuncia que falta agua y quiere el trasvase del Ebro, sea el promotor de la venta de agua”.

La operación también provocó extrañeza entre otros colectivos. Ángel Urbina, portavoz de los regantes en toda la provincia de Alicante y de riegos del Levante, evitó valorar a fondo esa decisión hasta tener todos los detalles de esta operación que a priori tildó de “un poco rara”. Urbina reconoce que el único acuífero a punto de secarse es el de la sierra de Crevillent y que el de Villena “es grande y tiene agua para 80 años”, y agregó: “Si los compañeros acuerdan no regar y vender su agua, hay que respetar su decisión”.

José Pascual Fortea, de los regantes del Júcar, tildó de “descaro total” esta operación. “Piden agua de calidad para venderla a precio de oro, es una barbaridad”, dijo. La diputada socialista Juana Serna tildó de “desvergüenza que el PP esté reclamando agua y trasvases y los regantes la vendan a precio de gasolina”. Josep Botella, secretario de la Unió, tildó de “escándalo público” que quien exige “solidaridad a Cataluña y al Júcar venda agua”. Martínez contesta a todas las críticas: “Eso es comparar una gota [acuíferos de Villena] con el océano [Ebro]. Preferimos contarnos un dedo antes que perder la mano”. La diputada de Compromís Mireia Mollà instó al PP a explicar “cómo es compatible pedir el trasvase del Ebro y vender agua”.

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El País, 10/05/2008

El líder pro trasvase proyecta 1.200 casas con golf en Villena

Martínez y el tenista Ferrero esperan la autorización del Consell – Los regantes creen que vender agua “echa por tierra” sus demandas

EZEQUIEL MOLTÓ – Alicante – 10/05/2008

El presidente de los regantes de Villena y una de las figuras destacadas en la reclamación del trasvase del Ebro, Andrés Martínez, que ha autorizado la venta de agua de sus acuíferos a la empresa Danone para embotellarla, tramita desde el año 2004 la reclasificación de un millón de metros cuadrados para construir un campo de golf y 1.200 viviendas. Según fuentes municipales, el proyecto, que comparte con otros socios, fue aprobado por el Ayuntamiento en la anterior legislatura, tras varias modificaciones.

Ahora depende de que la Consejería de Territorio reclasifique el suelo agrícola a urbanizable. Los terrenos son mayoritariamente del tenista Juan Carlos Ferrero y una parte de la familia de Martínez. La promotora es Prosport Golf, una sociedad en la que un 50% pertenece a la empresa Horfres, de la que es gerente Martínez, y el otro 50%, a Ferrero. El deportista, que ha participado en varios actos de reivindicación del trasvase del Ebro, tiene en las inmediaciones una escuela de tenis de élite. Pese a la falta de agua, los regantes de esta seca zona del interior de Alicante acordaron esta semana vender entre 0,2 y 0,7 hectómetros cúbicos de agua de sus pozos para embotellarla al precio de 1,2 euros el metro cúbico.

El acuerdo provocó ayer un alud de críticas y reacciones encontradas. El colectivo Xúquer Viu calificó de “ilegal” esta resolución, ya que las concesiones son para usos agrícolas y no industriales. En una nota de prensa, Xúquer Viu asegura que el presidente de los regantes de Villena, Andrés Martínez, es un “promotor urbanístico que ha servido más a los intereses personales y políticos que a defender la agricultura”.

Los acuíferos de Villena tienen una “declaración provisional de sobreexplotación”, aseguraron fuentes de la Confederación del Júcar. El colectivo Xúquer Viu cuestionó la vigencia del trasvase del Júcar al Vinalopó, que “teóricamente se autorizó para paliar un déficit hídrico en la agricultura de la comarca”, y no para hacer negocio. La medida también ha creado fisuras y malestar entre los propios regantes de la zona. La Comunidad General de Usuarios del Alto Vinalopó mostró su malestar por el proyecto de embotellar agua, ya que “echa por tierra” sus reivindicaciones. El presidente de la Comunidad General de Usuarios del Alto Vinalopó, Pedro Menor, dijo a Efe que la venta de agua es “totalmente inoportuna” y recordó que el cambio de usos del agua lo tiene que autorizar la Confederación y “no es tan sencillo”.

El portavoz del Consell, Vicente Rambla, intentó salir ayer al paso del escándalo que supone que los regantes que han protagonizando tantas protestas en demanda de agua abandonen sus campos y la vendan para embotellar. Vicente Rambla achacó esta operación a “la política de estrangulamiento” en materia hídrica de sufre la Comunidad Valenciana. “Con agua suficiente no se hubiera planteado”, dijo Rambla, que habló de la “desesperación del campo valenciano”. Un argumento similar al esgrimido por Andrés Martínez, que tilda de “fórmula imaginativa” esta operación que permitirá a los regantes unos ingresos iniciales de 240.000 euros anuales.

Sobre las ocho hectáreas necesarias para instalar la planta embotelladora, Martínez reiteró ayer que “la operación no está cerrada”. La empresa Horfres, de la que es gerente Martínez, tiene el 20% de la propiedad al menos de dos de las parcelas en las que se estudia instalar la planta, según datos oficiales del catastro. Una es la parcela conocida como La Casa del Padre, catalogada como suelo rústico agrario, y con una superficie de 19,4 hectáreas, y la otra tiene 14 hectáreas. Ambas están participadas por los mismos titulares a partes iguales. Entre los socios que comparten la titularidad de estos terrenos figuran los hermanos Salvador y Pedro Ribes Martí, dos importantes empresarios de Cullera con numerosas empresas vinculadas al sector de la construcción y a promociones inmobiliarias. Según datos obtenidos del registro de la propiedad, la empresa Horfres, SL, tiene una participación total en cinco parcelas rústicas y Andrés Martínez posee además otras 17 parcelas a título individual.

La clasificación de estas parcelas en las que se podría ubicar la planta, según el planeamiento urbano de la localidad, es suelo de especial protección. Ello obligaría a que la Generalitat autorice su desprotección.